Historia de la mantilla española

La elaboración de la mantilla española, prenda de gran valor artesanal y mayor arraigo en nuestra tierra, es nuestra seña de identidad. Pero esta tradición, cuanta con un origen que queremos que conozcas y gracias al cual, la prenda gana aún mayor sentido. 

En su origen, era un pieza usada por las mujeres como manto o abrigo en las clases más populares ya que estaban confeccionadas con materiales mucho más recios. Lo cierto es que su apogeo llegó de la mano de Isabel II, que se hizo una amante de esta pieza y la utilizaba en sus tocados y momentos más importantes e hizo que el resto de mujeres de la época siguieran sus pasos. Desde entonces, forma parte del protocolo en los actos sociales de carácter religioso más destacados como las misas, los funerales o los desfiles procesionales además de lucirse en otros actos como las corridas de toros o las bodas. Pero sobre todo, su uso tiene un marcado carácter religioso y simboliza el luto por la muerte de Jesús. 

De este modo, nos encontramos con una prenda de gran solera e historia, que ha ido evolucionando con el paso del tiempo pero que también ha ido introduciendo diferentes novedades y nuevas técnicas para adaptarse a las características y necesidades actuales.